
Carla siempre soñó con tener su propia tienda de ropa, un lugar donde dar rienda suelta a su estilo personal, es decir, un sitio coqueto, acogedor, sencillo y con cuidados detalles. Y gracias a un insólito despido tras años de trabajo rutinario en un bufete de abogados (no hay mal que por bien no venga) y a la insistencia de sus amigos más cercanos, surgió la idea.
Todo esto sucedió hace tan sólo cuatro meses y desde hace un par de semanas "La pequeña C" ya está en marcha. Las ideas y el dónde, cómo y qué fueron apareciendo sobre la marcha, tal y como es su propietaria. Se dejó llevar por su instinto y guiar por sus gustos personales hasta dar con la fórmula.

El nombre de la tienda surgió un día con unas copas de vino y resume a la propia Carla, su estilo y su proyecto: sencillo pero cuidado, informal y colorido. En este pequeño rincón de Sant Gervasi para vosotras encontraréis prendas de temporada de marcas como Kling y Carling, y para ellos, el estilo más preppy de Spagnolo.





































